Bienestar
¿Cómo moldea el masaje el cuerpo y la mente?
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Moldear, en el sentido más suave de la palabra
Aquí, «moldear» no tiene nada que ver con la silueta ni con la báscula: el masaje no es un método para adelgazar. Se trata más bien de la forma en que habitas tu cuerpo. Sesión tras sesión, las manos del terapeuta ayudan a soltar lo que está tenso, a recuperar una postura más libre y a instalar una calma interior. En ese sentido, el masaje «moldea» a la vez el cuerpo y la mente.
El cuerpo: sentirte bien en tu piel
Soltar las tensiones del día a día
Las horas sentado, las pantallas, el estrés: todo eso se acumula en la nuca, los hombros y la espalda. Las presiones y los estiramientos del masaje ayudan a relajar esos músculos contraídos, para que notes el cuerpo más flexible y más ligero.
Una postura más libre
El masaje tailandés, con sus estiramientos suaves y sus presiones rítmicas, invita al cuerpo a abrirse:
- Una sensación de alargamiento: los estiramientos te dan la impresión de «desplegarte» después de un día encogido
- Hombros que se relajan: menos tensión, una postura más natural
- Más soltura en los movimientos: una agradable sensación de flexibilidad después de la sesión
- Más conciencia de tu cuerpo: te das cuenta con más facilidad cuando te encorvas
Un complemento, no un sustituto
El masaje no sustituye a la actividad física ni a una alimentación equilibrada. Las acompaña: después del esfuerzo, una sesión es sobre todo un momento agradable para relajar los músculos cansados y sentirte más ligero.
La mente: una pausa de verdad
Recuperar la calma
Una sesión de masaje es un tiempo en el que no haces nada más que respirar y dejarte llevar. Este momento de relajación te ayuda a:
- Bajar la presión acumulada durante el día
- Sentirte más tranquilo y sereno
- Disfrutar de una mejor sensación de descanso
- Recuperar un estado de ánimo más ligero
La conexión cuerpo-mente
El masaje te anima a escuchar con atención a tu cuerpo. Esta relación renovada te ayuda a:
- Detectar mejor las señales de cansancio y de tensión
- Cuidarte de forma más natural
- Sentirte bien en tu cuerpo, tal como es
- Mantener las ganas de reservarte momentos para ti
¿Qué masaje elegir?
- Masaje tailandés tradicional: para los estiramientos y la sensación de flexibilidad
- Masaje Deep Tissue: para presiones más firmes sobre las tensiones profundas
- Masaje con aceites calientes: para una relajación suave y envolvente
- Masaje tailandés con hierbas calientes: para combinar calor y presiones
- Reflexología podal: para una relajación que empieza por los pies, inspirada en la tradición de los puntos reflejos
Cuidarte en el día a día
Para prolongar la sensación de bienestar después de una sesión:
- Ven a tu ritmo: una sesión de vez en cuando o de forma más habitual, como prefieras
- Hidrátate: beber agua es un buen hábito, tanto antes como después del masaje
- Muévete: caminar, yoga, estiramientos… el masaje y el movimiento se complementan bien
- Cuida tu descanso: aprovecha la relajación de la sesión para acostarte más tranquilo
Una armonía entre cuerpo y mente
El masaje reconoce el estrecho vínculo entre el cuerpo y la mente. Cuando el cuerpo se relaja, la mente se calma; cuando la mente se tranquiliza, el cuerpo se suelta. Esta alianza crea un círculo virtuoso: te sientes mejor en tu cuerpo y, por tanto, más sereno en el día a día.
Fuentes
- NCCIH – Massage Therapy: What You Need To Know - Síntesis de los conocimientos científicos sobre el masaje (en inglés)